Mostrando las entradas con la etiqueta Sesión. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Sesión. Mostrar todas las entradas
miércoles, 22 de agosto de 2018
Inicia la Primera Sesión Plenaria de los Diputados Federales del PRI
Agencia MANL
Ciudad de México.- En la sede del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional, inició este miércoles la Primera Sesión Plenaria del Grupo Parlamentario priista de la LXIV Legislatura, con el objetivo de fortalecer las estrategias e integrar la agenda legislativa. Los trabajos fueron encabezados por René Juárez Cisneros, Coordinador de la bancada de este partido. En el primer día de actividades se contó con la participación del Secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, y de la Secretaria de la Función Pública, Arely Gómez González.
Etiquetas:
diputados federales,
parlamentaria,
pri,
Sesión
lunes, 21 de marzo de 2016
Sesión Solemne de Asamblea en Aula Magna de la UAEM
Agencia MANL
Toluca, Méx.- En el marco del 60 aniversario de la UAEM, se realizó en el Aula Magna, espacio del Edificio Central de Rectoría la Sesión Solemne de Asamblea, misma en la que estuvieron presentes los diputados del Grupo Parlamentario del PRD (GPPRD), quienes presenciaron después de la bienvenida en voz del Rector Dr. Jorge Olvera García, la firma de convenio con la Máxima Casa de Estudios del Estado para la impartición de los programas de estudio en maestría y doctorado de Derecho Parlamentario.
Integrando la mesa directiva estuvieron presentes los diputados perredistas; José Antonio López Lozano y Juana Bonilla Jaime, esta última quien diera la invitación a entonar el Himno Nacional Mexicano, y así dar apertura al mensaje por parte del Rector Universitario, mismo que expusiera en su mensaje un recorrido por los pasajes emblemáticos de la institución, principios y personajes sobresalientes de la misma; además de subrayar en la importancia histórica del 21 de marzo al conmemorarse el Natalicio del Licenciado Benito Juárez García.
Para dar cierre a la Sesión Solemne, la vocera del PRD, Juana Bonilla Jaime fue de nuevo quien hiciera la invitación a los presentes para la entonación del Himno de la Universidad Autónoma del Estado de México, y por consiguiente el Himno del Estado de México, actos que dieran cierre y levantamiento de la Sesión.
jueves, 20 de noviembre de 2014
CI Sesión Extraordinaria del Consejo Político Estatal
Agencia MANL
Toluca, Méx.- Al encabezar la CI Sesión Extraordinaria del Consejo Político Estatal.En el PRI del Estado de México, Carlos Iriarte Mercado, dirigente de este instituto político en la entidad, comentó que "tenemos en claro la convicción que ante las grandes reformas emprendidas y un rumbo promisorio, los protagonistas en estos tiempos de retos son el acuerdo, la conciliación y la sensatez".
A nombre del priísmo mexiquense refrendó el respaldo al trabajo del presidente de la República y del gobernador del Estado de México y sostuvo que el PRI promueve una actitud que siembra concordia entre los ciudadanos, pues a través del diálogo construye con argumentos, en los cuales los priístas sustentan su vocación transformadora.
Claros, conscientes y realistas de los sucesos presentes, los mexicanos y los mexiquenses deben estar ciertos que cuentan con gobierno, con servidores públicos sensibles y experimentados, cercanos y comprometidos, “hoy nos guían priístas con convicciones, tenemos presidente y gobernador, tenemos en Enrique Peña Nieto y en Eruviel Ávila Villegas, la certidumbre frente a la adversidad, la mesura en tiempos agitados, y el coraje para permanecer y transformar”, sostuvo el presidente del PRI estatal.
Iriarte Mercado aseveró que la sociedad tiene en el PRI un aliado que seguirá aportando a la construcción del proyecto de nación, casa por casa, seccional por seccional y en todos los municipios y regiones y señaló que el PRI es un partido cercano a la sociedad, que aporta siempre a la estabilidad, es una gran red social, solidaria, congruente y perseverante, por ello, "los priístas nos formamos y preparamos para servir a México y ser promotores de crecimiento y desarrollo".
En su oportunidad, el delegado general del CEN del PRI en la entidad, Humberto Lepe Lepe hizo un llamado a cerrar filas en torno al presidente de la República y a que el priísmo mexiquense llegue unido y fuerte a las elecciones del próximo año.
Durante esta Sesión Extraordinaria, los consejeros políticos del PRI mexiquense ratificaron el acuerdo del Consejo Político Nacional por el que se aprobaron los procedimientos de selección y postulación de candidatos a diputados federales propietarios por el principio de mayoría relativa para contender en el proceso electoral federal 2014 – 2015.
También autorizaron a la dirigencia estatal solicitar al Comité Ejecutivo Nacional apruebe el acuerdo para que el presidente del partido en el Estado de México, inicie los trabajos para la concertación con uno o más partidos políticos de coaliciones electorales, para postular candidatos a diputados locales y planillas a miembros de los ayuntamientos para el periodo constitucional 2016 – 2018.
Asimismo, los integrantes de este órgano de dirección, aprobaron los acuerdos por los que se eligió al presidente e integrantes de la Comisión Estatal de Procesos Internos; además de la propuesta para actualizar las comisiones de Presupuesto y Fiscalización y de Financiamiento del Consejo Político Estatal, así como el Plan Nacional de Elecciones 2014-2015.
Finalmente, el Consejo Político Estatal del PRI mexiquense aprobó los acuerdos para consultar a los Consejos Políticos Municipales su opinión para concertar con uno o más partidos políticos de coaliciones electorales para postular planillas de candidatos a miembros de los ayuntamientos para el periodo constitucional 2016–2018, además del procedimiento estatutario para la postulación de candidatos a miembros de los ayuntamientos, para el periodo constitucional 2016 – 2018
Etiquetas:
CI,
Consejo Político Estatal,
Extraordinaria,
Sesión
viernes, 19 de septiembre de 2014
Posicionamiento del diputado Jorge Gaviño Ambriz Sesión Solemne del 19 de septiembre de 1985
México D. F. a 19 de septiembre de 2014. En apenas cuatro o cinco horas, se conforma una “sociedad de los escombros” que, angustiada y generosa, no se somete a las dilaciones burocráticas, guiada en su invención fulgurante de técnicas por la obsesión de hurtarle vidas a la catástrofe. Los contingentes desesperados se vuelven un asomo (vigorosísimo) de sociedad civil al descubrirse las potencialidades de las masas (el orden de la ciudad garantizado y más de 1 500 vidas salvadas). Cada persona que se extrae de los túneles y los hoyos es epopeya compartida unánimemente. Nunca en la capital han sucedido fenómenos tan dramáticos ni respuestas tan emocionadas. Carlos Monsiváis.
El día de hoy recordamos a 29 de años de sucedidos, los dramáticos momentos del 19 de septiembre de 1985. A las 7 con 19 minutos de esa mañana un macro-sismo de magnitud 8.1 en la escala de Richter sacudió no sólo los cimientos y los edificios de la ciudad de México, sino también las conciencias y las estructuras sociales y políticas del país.
La catástrofe natural cobró miles de vidas, quizá nunca conoceremos la cifra exacta, ya que de 2,000 que se reconocieron por las cifras oficiales, se va hasta a más de 20,000 que se manejan en otras fuentes, además de 40,000 heridos. Ante la inercia gubernamental, que no salía de su asombro y pasmo, surgió una ola de solidaridad que cubrió todas las plazas y avenidas de la ciudad e inundó con su movilización los espacios públicos, arrebatándole la iniciativa a la autoridad. Miles de jóvenes, de ciudadanos, de mujeres y de hombres salieron a remover los escombros en busca de la vida y la esperanza.
Aún no se recobraba la ciudad de ese golpe, cuando el 20 de septiembre a las 19:38 horas se produce un segundo sismo, este de intensidad 7.3 en la escala Richter. Si el primero destruyó edificaciones, el segundo demolió la moral de la ciudad, las personas salieron de sus casas, de sus negocios, y de las oficinas aterrorizadas, se alzaban plegarias al cielo y se preguntaban hasta cuándo terminaría ese castigo de la naturaleza. Pero no obstante la adversidad, el ánimo se repuso y se continuó desatando el caudal de la solidaridad y de la movilización ciudadana para rescatar vidas y dignidad.
El 27 de septiembre de ese año, apenas una semana después de la catástrofe, 30,000 personas desfilaron hacia los Pinos, en silencio, con cascos y tapabocas, símbolos de los esfuerzos rescatistas, demandan la expropiación de los predios dañados, y que se otorguen créditos accesibles para reconstruir las miles de viviendas dañadas o destruidas por los sismos.
Un informe provisional fechado el 2 de octubre de 1985, da cuenta de los daños a la infraestructura. 2,831 edificaciones habían sufrido daños, 880 habían quedado en ruinas, 370 eran habitables previas de reparaciones, y 1581 eran recuperables con reparaciones menores.
Los daños causados por los sismos ascendieron a 4, 000 millones de dólares, de los cuales 1,500 millones correspondieron al sector social (viviendas, salud, educación), 1,200 millones a edificios públicos, más de 300 millones en medios de comunicació0n, 200 millones para el turismo, incluyendo hoteles, 400 millones para las pequeñas y medianas empresas y 220 millones en cuestiones relacionadas directamente en la atención de la crisis.
Pero lo más importante, vidas humanas
Un Decreto Expropiatorio el 11 de octubre de 1985, afectando a más de 5,000 predios.
Se constituye la Coordinadora Única de Damnificados, agrupando a cerca de 40 organizaciones vecinales.
El 14 de octubre de 1985, se emite el Decreto que creó el Programa Emergente de Renovación Habitacional en el Distrito Federal.
Se firmó el Convenio de Concertación Democrática para la Reconstrucción, con dirigentes de 52 organizaciones de damnificados.
Se estableció las condiciones para la construcción y reparación de las viviendas a través de más de 40,000 acciones en beneficio de cerca de 250 mil personas.
Se instalaron 131 albergues y 72 campamentos, con módulos de 18 metros cuadrados.
En el Programa Emergente se definieron más de 44 mil acciones, que comprendieron la construcción o reconstrucción de más de 28 mil viviendas, 11 mil rehabilitaciones y alrededor de 4,500 reparaciones menores.
Nunca se había hecho tanto en tan poco…
Los Programas resultaron insuficientes para satisfacer las demandas y contener la presión social.
Se acordó el Programa Emergente de Vivienda Fase II.
Además de los cambios sociales y políticos de aquellas jornadas, entre las cuales, sin duda podemos contar a esta representación soberana, como expresión del vigoroso movimiento democrático surgido en aquellos años, también podemos señalar la cultura de la protección civil, el cambio de paradigma, se institucionalizó en todo el país, no sólo en normas sino en prácticas, que ya forman parte de nuestra vida cotidiana, así como una cultura de la prevención que va desde la creación del Fondo de Desastres Naturales, hasta los simulacros que ahora desarrollamos en nuestros trabajos, escuelas, negocios y oficinas.
Seguramente hoy estamos más preparados para enfrentar un sismo de esa magnitud.
A 29 años de aquellos duros y dramáticos días, seguramente cada quien tiene una anécdota, un recuerdo, un pasaje que mencionar; hasta aquellos que lamentaron la pérdida de su casa, su escuela, su lugar de trabajo o la muerte o desaparición de un familiar o un amigo. 29 años son ya muchos, pero no podemos olvidar, no debemos olvidar a la gran protagonista de esos días de dolor y luto, de amor y de esperanza y de sombras y de luces, y que fue la sociedad civil que emergió con la bandera de la solidaridad. A la que sacó de los escombros a los muertos y a los vivos, a la que levantó el puño en las manifestaciones, a la que gritó por sus derechos en las calles, a esta sociedad, a la que representamos y a la que el día de hoy honramos por aquellos días, porque no se rindió y porque no dejo morir a la ciudad de México patrimonio de nuestros antepasados y que ahora debemos preservar para nuestros hijos.
Termino con un pasaje de Juan Sabines:
Déjame reposar,
aflojar los músculos del corazón
y poner a dormitar el alma
para poder hablar,
para poder recordar estos días,
los más largos del tiempo.
No podrán dormir,
No podrán dormir.
Yo digo, no podrán morir.
Muchas Gracias.
El día de hoy recordamos a 29 de años de sucedidos, los dramáticos momentos del 19 de septiembre de 1985. A las 7 con 19 minutos de esa mañana un macro-sismo de magnitud 8.1 en la escala de Richter sacudió no sólo los cimientos y los edificios de la ciudad de México, sino también las conciencias y las estructuras sociales y políticas del país.
La catástrofe natural cobró miles de vidas, quizá nunca conoceremos la cifra exacta, ya que de 2,000 que se reconocieron por las cifras oficiales, se va hasta a más de 20,000 que se manejan en otras fuentes, además de 40,000 heridos. Ante la inercia gubernamental, que no salía de su asombro y pasmo, surgió una ola de solidaridad que cubrió todas las plazas y avenidas de la ciudad e inundó con su movilización los espacios públicos, arrebatándole la iniciativa a la autoridad. Miles de jóvenes, de ciudadanos, de mujeres y de hombres salieron a remover los escombros en busca de la vida y la esperanza.
Aún no se recobraba la ciudad de ese golpe, cuando el 20 de septiembre a las 19:38 horas se produce un segundo sismo, este de intensidad 7.3 en la escala Richter. Si el primero destruyó edificaciones, el segundo demolió la moral de la ciudad, las personas salieron de sus casas, de sus negocios, y de las oficinas aterrorizadas, se alzaban plegarias al cielo y se preguntaban hasta cuándo terminaría ese castigo de la naturaleza. Pero no obstante la adversidad, el ánimo se repuso y se continuó desatando el caudal de la solidaridad y de la movilización ciudadana para rescatar vidas y dignidad.
El 27 de septiembre de ese año, apenas una semana después de la catástrofe, 30,000 personas desfilaron hacia los Pinos, en silencio, con cascos y tapabocas, símbolos de los esfuerzos rescatistas, demandan la expropiación de los predios dañados, y que se otorguen créditos accesibles para reconstruir las miles de viviendas dañadas o destruidas por los sismos.
Un informe provisional fechado el 2 de octubre de 1985, da cuenta de los daños a la infraestructura. 2,831 edificaciones habían sufrido daños, 880 habían quedado en ruinas, 370 eran habitables previas de reparaciones, y 1581 eran recuperables con reparaciones menores.
Los daños causados por los sismos ascendieron a 4, 000 millones de dólares, de los cuales 1,500 millones correspondieron al sector social (viviendas, salud, educación), 1,200 millones a edificios públicos, más de 300 millones en medios de comunicació0n, 200 millones para el turismo, incluyendo hoteles, 400 millones para las pequeñas y medianas empresas y 220 millones en cuestiones relacionadas directamente en la atención de la crisis.
Pero lo más importante, vidas humanas
Un Decreto Expropiatorio el 11 de octubre de 1985, afectando a más de 5,000 predios.
Se constituye la Coordinadora Única de Damnificados, agrupando a cerca de 40 organizaciones vecinales.
El 14 de octubre de 1985, se emite el Decreto que creó el Programa Emergente de Renovación Habitacional en el Distrito Federal.
Se firmó el Convenio de Concertación Democrática para la Reconstrucción, con dirigentes de 52 organizaciones de damnificados.
Se estableció las condiciones para la construcción y reparación de las viviendas a través de más de 40,000 acciones en beneficio de cerca de 250 mil personas.
Se instalaron 131 albergues y 72 campamentos, con módulos de 18 metros cuadrados.
En el Programa Emergente se definieron más de 44 mil acciones, que comprendieron la construcción o reconstrucción de más de 28 mil viviendas, 11 mil rehabilitaciones y alrededor de 4,500 reparaciones menores.
Nunca se había hecho tanto en tan poco…
Los Programas resultaron insuficientes para satisfacer las demandas y contener la presión social.
Se acordó el Programa Emergente de Vivienda Fase II.
Además de los cambios sociales y políticos de aquellas jornadas, entre las cuales, sin duda podemos contar a esta representación soberana, como expresión del vigoroso movimiento democrático surgido en aquellos años, también podemos señalar la cultura de la protección civil, el cambio de paradigma, se institucionalizó en todo el país, no sólo en normas sino en prácticas, que ya forman parte de nuestra vida cotidiana, así como una cultura de la prevención que va desde la creación del Fondo de Desastres Naturales, hasta los simulacros que ahora desarrollamos en nuestros trabajos, escuelas, negocios y oficinas.
Seguramente hoy estamos más preparados para enfrentar un sismo de esa magnitud.
A 29 años de aquellos duros y dramáticos días, seguramente cada quien tiene una anécdota, un recuerdo, un pasaje que mencionar; hasta aquellos que lamentaron la pérdida de su casa, su escuela, su lugar de trabajo o la muerte o desaparición de un familiar o un amigo. 29 años son ya muchos, pero no podemos olvidar, no debemos olvidar a la gran protagonista de esos días de dolor y luto, de amor y de esperanza y de sombras y de luces, y que fue la sociedad civil que emergió con la bandera de la solidaridad. A la que sacó de los escombros a los muertos y a los vivos, a la que levantó el puño en las manifestaciones, a la que gritó por sus derechos en las calles, a esta sociedad, a la que representamos y a la que el día de hoy honramos por aquellos días, porque no se rindió y porque no dejo morir a la ciudad de México patrimonio de nuestros antepasados y que ahora debemos preservar para nuestros hijos.
Termino con un pasaje de Juan Sabines:
Déjame reposar,
aflojar los músculos del corazón
y poner a dormitar el alma
para poder hablar,
para poder recordar estos días,
los más largos del tiempo.
No podrán dormir,
No podrán dormir.
Yo digo, no podrán morir.
Muchas Gracias.
Etiquetas:
19 septiembre,
1985,
diputado,
jorge gaviño ambriz,
Posicionamiento,
Sesión,
Solemne
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

